En las últimas semanas, el hantavirus volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria luego de conocerse nuevos casos en Argentina y distintos reportes vinculados a brotes recientes. Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica activa debido a que se trata de una enfermedad potencialmente grave, con capacidad de evolucionar rápidamente y provocar complicaciones severas.
Aunque no es una enfermedad nueva, especialistas advierten sobre la importancia de reforzar la prevención, especialmente en zonas rurales, suburbanas y lugares donde puede haber presencia de roedores silvestres.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica, es decir, transmitida de animales a humanos. Está causada por virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae y en América puede producir el llamado Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), la forma más grave de la enfermedad.
Los principales reservorios son ciertos roedores silvestres, que pueden portar el virus sin enfermarse y eliminarlo a través de:
Las personas pueden infectarse principalmente al inhalar partículas contaminadas presentes en el polvo de ambientes cerrados o infestados por roedores.
El hantavirus volvió a ser noticia tras la confirmación de nuevos casos en distintas regiones del país y el aumento de notificaciones registradas durante el último tiempo. Según reportes epidemiológicos recientes, Argentina atraviesa una de las cifras más altas de casos de la última década, lo que encendió las alertas sanitarias y reforzó las campañas de prevención.
Además, en los últimos días las autoridades sanitarias nacionales reforzaron la vigilancia epidemiológica tras el brote reportado a bordo del buque turístico MV Hondius, que involucró a pasajeros que habían transitado previamente por la Patagonia. Estudios realizados identificaron la presencia de la cepa Andes del hantavirus, vinculada a regiones del sur argentino y Chile. Actualmente continúan las investigaciones para determinar el origen del contagio.
De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación:
Las autoridades destacan que muchas infecciones se producen durante:
La vigilancia es especialmente importante porque la enfermedad puede evolucionar rápidamente y requerir internación en terapia intensiva.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con un cuadro gripal, lo que puede dificultar el diagnóstico temprano.
Los más frecuentes son:
En algunos pacientes, luego de una aparente mejoría, pueden aparecer síntomas respiratorios graves como:
La detección temprana es fundamental para mejorar el pronóstico.
Actualmente no existe una cura específica ni antivirales efectivos contra el hantavirus.
El tratamiento consiste principalmente en cuidados de soporte médico intensivo, que pueden incluir:
Por eso, el diagnóstico precoz y la consulta médica temprana son claves.
No. Hasta el momento no hay vacunas aprobadas para prevenir el hantavirus en la población general.
La principal herramienta sigue siendo la prevención y el control de la exposición a roedores y ambientes contaminados.
Las medidas preventivas son esenciales para reducir el riesgo de contagio.
Antes de ingresar a galpones, depósitos o viviendas cerradas:
La principal vía de transmisión es a través de roedores infectados. Sin embargo, en Argentina se documentaron algunos casos de transmisión persona a persona asociados a determinadas variantes del virus, por lo que las secreciones de personas infectadas pueden considerarse potencialmente riesgosas en contextos específicos.
Se recomienda buscar atención médica rápidamente si aparecen síntomas gripales o respiratorios luego de:
La consulta temprana puede ser decisiva.
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente grave. Informarse sobre cómo se transmite, cuáles son sus síntomas y qué medidas ayudan a prevenirlo permite reducir riesgos y actuar rápidamente ante situaciones de exposición.
La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la salud individual y comunitaria.
Fuentes: Medline Plus - Ministerio de Salud - Ministerio de Salud