Hantavirus: por qué vuelve a estar en agenda y qué debemos saber para prevenirlo

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En las últimas semanas, el hantavirus volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria luego de conocerse nuevos casos en Argentina y distintos reportes vinculados a brotes recientes. Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica activa debido a que se trata de una enfermedad potencialmente grave, con capacidad de evolucionar rápidamente y provocar complicaciones severas.

Aunque no es una enfermedad nueva, especialistas advierten sobre la importancia de reforzar la prevención, especialmente en zonas rurales, suburbanas y lugares donde puede haber presencia de roedores silvestres.

¿Qué es el hantavirus?

El hantavirus es una enfermedad zoonótica, es decir, transmitida de animales a humanos. Está causada por virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae y en América puede producir el llamado Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), la forma más grave de la enfermedad.

Los principales reservorios son ciertos roedores silvestres, que pueden portar el virus sin enfermarse y eliminarlo a través de:

  • Orina
  • Saliva
  • Heces

Las personas pueden infectarse principalmente al inhalar partículas contaminadas presentes en el polvo de ambientes cerrados o infestados por roedores.

¿Por qué está en agenda actualmente?

El hantavirus volvió a ser noticia tras la confirmación de nuevos casos en distintas regiones del país y el aumento de notificaciones registradas durante el último tiempo. Según reportes epidemiológicos recientes, Argentina atraviesa una de las cifras más altas de casos de la última década, lo que encendió las alertas sanitarias y reforzó las campañas de prevención.

Además, en los últimos días las autoridades sanitarias nacionales reforzaron la vigilancia epidemiológica tras el brote reportado a bordo del buque turístico MV Hondius, que involucró a pasajeros que habían transitado previamente por la Patagonia. Estudios realizados identificaron la presencia de la cepa Andes del hantavirus, vinculada a regiones del sur argentino y Chile. Actualmente continúan las investigaciones para determinar el origen del contagio.

De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación:

  • En lo que va del año se notificaron 42 casos de hantavirus en Argentina.
  • Desde el inicio de la temporada epidemiológica 2025-2026, el total asciende a 101 casos confirmados.

Las autoridades destacan que muchas infecciones se producen durante:

  • Limpieza de galpones, depósitos o cabañas cerradas
  • Actividades rurales
  • Acampe o recreación en zonas silvestres
  • Contacto con ambientes contaminados por roedores

La vigilancia es especialmente importante porque la enfermedad puede evolucionar rápidamente y requerir internación en terapia intensiva.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas iniciales suelen confundirse con un cuadro gripal, lo que puede dificultar el diagnóstico temprano.

Los más frecuentes son:

  • Fiebre alta
  • Dolores musculares
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal
  • Diarrea

En algunos pacientes, luego de una aparente mejoría, pueden aparecer síntomas respiratorios graves como:

  • Tos seca
  • Dificultad para respirar
  • Insuficiencia respiratoria aguda

La detección temprana es fundamental para mejorar el pronóstico.

¿Tiene cura?

Actualmente no existe una cura específica ni antivirales efectivos contra el hantavirus.

El tratamiento consiste principalmente en cuidados de soporte médico intensivo, que pueden incluir:

  • Oxigenoterapia
  • Asistencia respiratoria mecánica
  • Internación en terapia intensiva
  • Monitoreo cardiopulmonar

Por eso, el diagnóstico precoz y la consulta médica temprana son claves.

¿Existe una vacuna?

No. Hasta el momento no hay vacunas aprobadas para prevenir el hantavirus en la población general.

La principal herramienta sigue siendo la prevención y el control de la exposición a roedores y ambientes contaminados.

¿Cómo prevenir el hantavirus?

Las medidas preventivas son esenciales para reducir el riesgo de contagio.

En el hogar y alrededores

  • Evitar la presencia de roedores.
  • Tapar agujeros y grietas en paredes, puertas y cañerías.
  • Mantener el pasto corto y eliminar malezas.
  • Guardar alimentos en recipientes cerrados.
  • Mantener huertas, leña y materiales alejados de la vivienda.

Al limpiar lugares cerrados

Antes de ingresar a galpones, depósitos o viviendas cerradas:

  • Ventilar durante al menos 30 minutos.
  • Utilizar barbijo N95.
  • No barrer en seco ni generar polvo.
  • Humedecer superficies con lavandina diluida antes de limpiar.

Si se encuentra un roedor muerto

  • No tocarlo directamente.
  • Rociarlo con lavandina.
  • Esperar al menos 30 minutos.
  • Retirarlo utilizando guantes.

Al acampar

  • Elegir zonas limpias y alejadas de maleza.
  • No dormir directamente sobre el suelo.
  • Consumir agua segura.

¿Puede transmitirse entre personas?

La principal vía de transmisión es a través de roedores infectados. Sin embargo, en Argentina se documentaron algunos casos de transmisión persona a persona asociados a determinadas variantes del virus, por lo que las secreciones de personas infectadas pueden considerarse potencialmente riesgosas en contextos específicos.

¿Cuándo consultar al médico?

Se recomienda buscar atención médica rápidamente si aparecen síntomas gripales o respiratorios luego de:

  • Haber estado en contacto con roedores o sus excrementos
  • Limpiar espacios cerrados o abandonados
  • Realizar actividades rurales o de camping en zonas de riesgo

La consulta temprana puede ser decisiva.

La importancia de estar informados

El hantavirus es una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente grave. Informarse sobre cómo se transmite, cuáles son sus síntomas y qué medidas ayudan a prevenirlo permite reducir riesgos y actuar rápidamente ante situaciones de exposición.

La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la salud individual y comunitaria.