Salmonella: caso reciente en La Plata y medidas de prevención

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Por Área de Imagen y Comunicación de FABA

En marzo de 2026 se conoció un caso en la ciudad de La Plata en el que un hombre falleció y su pareja debió ser internada tras consumir una tortilla de papa comprada en un comercio. Si bien la confirmación definitiva continúa en estudio, se investiga una posible infección por Salmonella. Este hecho generó preocupación en la comunidad y vuelve a poner el foco en las enfermedades transmitidas por alimentos. También nos recuerda que situaciones cotidianas pueden implicar riesgos si no se toman las medidas adecuadas.

¿Qué es la Salmonella?

Es una bacteria que, al ingresar al organismo a través de agua o alimentos contaminados, provoca una infección intestinal denominada salmonelosis. Si bien es una de las causas más comunes de intoxicación alimentaria a nivel mundial y suele presentarse de forma leve en personas sanas, puede evolucionar con gravedad en niños pequeños, adultos mayores o personas inmunosuprimidas.

Síntomas: cómo se manifiesta

Los síntomas suelen aparecer entre 6 y 72 horas después de consumir un alimento contaminado. La intensidad del cuadro varía según la cantidad de bacterias consumidas y la salud del paciente

Los más frecuentes son:

  • Digestivos: Náuseas, vómitos, dolor abdominal o cólicos y diarrea (a veces intensa).
  • Generales: Fiebre y malestar general.

En general, el cuadro clínico dura entre 4 y 7 días. El mayor riesgo durante este periodo es la deshidratación, por lo que el reposo y la ingesta constante de agua o soluciones de rehidratación son fundamentales.

¿Cuándo consultar al médico de inmediato? Si presenta fiebre superior a 39 °C, sangre en las deposiciones, vómitos persistentes, signos de deshidratación (boca seca, poca orina) o si los síntomas persisten por más de 48 horas.

¿Cómo se transmite?

La Salmonella se transmite principalmente por el consumo de productos de origen animal contaminados. Esto puede ocurrir tanto en el hogar como en comercios elaboradores de alimentos. Las carnes mal cocidas, los huevos crudos o poco cocidos y los productos lácteos sin pasteurizar son las fuentes más habituales. También pueden contaminarse frutas y verduras si no se lavan correctamente o si entran en contacto con alimentos crudos.

Además, la contaminación cruzada cumple un rol clave. Esto sucede cuando bacterias presentes en alimentos crudos pasan a otros alimentos listos para consumir a través de utensilios, superficies o manos mal higienizadas. Por eso, la higiene en la cocina no es un detalle menor, sino una de las principales barreras de prevención. En menor medida, la bacteria también puede transmitirse por contacto con animales o por una higiene deficiente de manos.

Prevención: medidas simples que hacen la diferencia

La salmonelosis es, en gran medida, prevenible. Adoptar hábitos adecuados en la manipulación de alimentos reduce significativamente el riesgo de infección.

La clave está en combinar: higiene, cocción correcta y conservación segura.

  • Higiene estricta: Lavarse las manos antes de cocinar y después de ir al baño. Limpiar profundamente superficies y utensilios.
  • Cocción completa: Asegurarse de que las carnes y huevos estén totalmente cocidos. Se recomienda evitar preparaciones que incluyan huevo crudo.
  • Evitar la contaminación cruzada: Mantener separados los alimentos crudos de los cocidos en todo momento.
  • Cadena de frío: Refrigerar los alimentos rápidamente y no dejarlos a temperatura ambiente más de lo necesario.
  • Insumos seguros: Utilizar agua potable para lavar frutas y verduras, y adquirir productos únicamente en establecimientos habilitados.

Incorporar estos hábitos sencillos en el día a día es la herramienta más efectiva para proteger nuestra salud y la de nuestro entorno.

Fuentes: WHO - SENASA