Semana Mundial de la Lactancia Materna 2019

FUENTE: OMS / Secretaria de Salud Argentina


La Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra todos los años del 1 al 7 de agosto, apunta a fomentar la lactancia materna y mejorar la salud de los lactantes en todo el mundo.

Este año, la OMS está trabajando con UNICEF y los asociados para promover las políticas favorables a la familia que permiten la lactancia materna y ayudan a los padres a criar a sus hijos y establecer vínculos con ellos en la fase más importante: la primera infancia.

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva desde una hora después del nacimiento hasta los 6 meses de edad. Luego se deben agregar alimentos complementarios nutritivos mientras se continúa amamantando hasta los 2 años o más.


¿Por qué amamantar?

Amamantar protege tu salud y la de tu hijo. Es un momento para disfrutar juntos. Si tenés que salir durante algunas horas, podés continuar con la lactancia. Una vez extraída, la leche materna se puede conservar en un recipiente limpio y tapado:


Hasta 8 horas a temperatura ambiente, en el lugar más fresco de la casa o del trabajo.
Hasta 3 días en la heladera.
Hasta 2 semanas en el congelador.
Hasta 6 meses en un freezer.


Siempre entibiá la leche materna a baño maría.
Nunca la hiervas, ni calientes en microondas.
Desechá los sobrantes de leche.

Podés aprovechar la lactancia para mejorar tu alimentación. Incluí en tu dieta frutas, carnes, vegetales, cereales, legumbres y lácteos. También es importante la hidratación. Tomá mucha agua, jugos de frutas naturas e infusiones.
Beneficios de la Lactancia Materna

La leche materna es el único alimento que el bebé necesita hasta los 6 meses de edad. Luego se van sumando progresivamente diferentes alimentos para complementar la lactancia materna hasta los dos años inclusive.

¿Por qué es importante la leche materna para el bebé?

Porque es el alimento más completo y seguro para el bebé, ya que tiene la composición justa para las diferentes etapas de su desarrollo.
Aporta toda la energía y nutrientes que el niño necesita en sus primeros meses de vida y es de fácil digestibilidad para el bebé.
Protege inmunológicamente; ya que rara vez el bebé amamantado presente enfermedades infecciosas y crónicas, digestivas, respiratorias, otitis o alergias. Además, ayuda a reducir la mortalidad del lactante por enfermedades frecuentes en la infancia tales como la neumonía y ayuda a una recuperación más rápida. Aporta protección contra diabetes, hipertensión e hipercolesterolismo.
Permite un mayor desarrollo intelectual, psicomotor, emocional y social.
Permite desarrollar una personalidad más segura e independiente.
Menor incidencia de desnutrición infantil, muerte súbita, procesos alérgicos y enfermedad celíaca.
Menor incidencia de problemas dentales y malaoclusión.

¿Qué beneficios trae para la mamá?

Favorece el vínculo madre-hijo.
Disminución del riesgo de cáncer ovárico y mamario.
Recuperación física más rápida.
Mayor espacio entre embarazos.
Menor riesgo de padecer anemia.
Menor riesgo de sufrir depresión posparto.

Para disfrutar de la lactancia

Evitá el vacío cuando retirás el bebé del pecho, podés lograrlo colocando un dedo limpio en la boca del bebé para que suelte suavemente el pezón.
Elegí la posición que te resulte más cómoda, asegurando que tu bebé abra bien la boca y cubra toda o casi toda la areola con los labios.

En caso de que cause dolor:

Comenzá a amamantar del pecho menos dolorido y en la posición en la que te duela menos.
No disminuyas la duración de las mamadas.
Colocá unas gotas de leche sobre los pezones y dejá que se sequen al aire.
Exponé los pechos diariamente al aire y al sol.
Si el dolor persiste, consultá sin demora al médico.

Fuente: OMS / Secretaria de Salud Argentina