Tatuajes

Riesgos y precauciones

FUENTE: Secretaria de Salud Argentina

Los tatuajes se han convertido en una práctica más común que antes, por lo que debemos entender las precauciones de seguridad básicas y el cuidado posterior.

La Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación emitió un informe de alerta epidemiológica por un brote de lesiones cutáneas asociadas a tatuajes, basado en la identificación de 68 casos en la ciudad de Rosario y localidades aledañas como San Nicolás, Villa Ramallo y Luján en la provincia de Buenos Aires.

Respecto a la presentación clínica, se observaron pápulas eritematosas y tubérculos de 0,1 a 0,8 mm, aproximadamente ubicadas en la zona del tatuaje, en su mayoría diseminadas en la superficie y algunas agrupadas. La mayoría de los pacientes refirieron que las lesiones aparecieron entre 7 y 15 días posteriores al tatuaje. La presencia de prurito fue variable. Se informaron 68 casos, en 55 de los cuales se obtuvieron y procesaron muestras para cultivo obteniéndose en 8 de ellos desarrollo de micobacterias, y en 7 de ellas se pudo identificar Mycobacterium abscessus en el Laboratorio Nacional de Referencia del INEI-ANLIS.

Cómo se realizan los tatuajes

Un tatuaje es una marca permanente que se realiza en la piel al insertar pigmentos con pinchazos en la capa superior de la piel. En cada pinchazo, se insertan pequeñas gotas de tinta con las agujas. El proceso, que se hace sin anestesia, provoca una pequeña cantidad de sangrado y un dolor de leve a potencialmente significativo.



Conocer los riesgos

Los tatuajes atraviesan la piel, lo que significa que es posible tener infecciones y otras complicaciones, incluidas las siguientes:

Reacciones alérgicas. Las tintas de los tatuajes, especialmente las de color rojo, verde, amarillo y azul, pueden causar reacciones alérgicas en la piel, como sarpullido con picazón en la zona del tatuaje.

Otros problemas en la piel. A veces, se puede formar una zona de inflamación, llamada granuloma, alrededor de la tinta del tatuaje. Los tatuajes también pueden provocar queloides, áreas elevadas causadas por un crecimiento excesivo del tejido cicatrizal.

Enfermedades de transmisión sanguínea. Si el equipo que se utiliza para crear tu tatuaje está contaminado con sangre infectada, puedes contraer varias enfermedades de transmisión sanguínea, incluidas las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, la hepatitis B y la hepatitis C.

Podrían necesitarse medicamentos u otros tratamientos si existe una reacción alérgica a la tinta del tatuaje o si contraes una infección u otros problemas en la piel cerca del tatuaje.

Precauciones de seguridad

¿Quién hace los tatuajes? Conviene concurrir a un estudio de tatuajes de confianza que contrate solo empleados debidamente capacitados. Tene en cuenta que las exigencias reglamentarias y las normas de seguridad se cumplan.

¿El tatuador usa guantes? Asegurarse de que el tatuador se lave las manos y use guantes de protección nuevos para cada procedimiento.

¿El tatuador usa el equipo adecuado? Asegurarse de que el tatuador saque la aguja y los tubos de envases sellados antes del procedimiento. Los pigmentos, las bandejas o los recipientes también deben estar sin usar.

¿El tatuador esterilizó el equipo no desechable? Asegurarse de que el tatuador utilice un equipo de esterilización por calor (autoclave) para esterilizar todos los equipos no desechables después de cada cliente. Los instrumentos y los suministros que no se puedan esterilizar con un autoclave, entre ellos los tiradores de cajones, mesas y lavabos, deben desinfectarse con un desinfectante comercial o con una solución de lejía después de cada uso.

Cuidados de los tatuajes

El cuidado del tatuaje depende del tipo y la magnitud del trabajo realizado. No obstante, normalmente, hay que tener los siguientes cuidados:

Mantener la piel tatuada limpia. Usar agua y jabón común con suavidad. Mientras te duchas, evita los chorros de agua directos sobre la piel recién tatuada. Para secar el área, dar toques suaves, sin frotar.

Usar humectantes. Aplicar un humectante suave o vaselina sobre la piel tatuada, varias veces al día.

Evitar la exposición al sol. No exponer el área tatuada al sol por lo menos algunas semanas.

Evita nadar. Mantenerse fuera de piscinas, tinas de agua caliente, ríos, lagos y otras masas de agua mientras tu tatuaje se cura.

Elegir la ropa con cuidado. No usar nada que podría adherirse al tatuaje.

Esperar hasta 2 semanas para que se cure. No quitar las costras, esto aumenta el riesgo de infección y puede dañar el diseño y provocar cicatrices.

Si se cree que el tatuaje podría estar infectado o preocupa que no se esté curando correctamente, comunícate con tu médico. Si el tatuaje no es lo que esperabas y te interesa quitártelo, consulta a tu dermatólogo acerca de la cirugía láser u otras opciones para la remoción de tatuajes.

Fuente: Secretaria de Salud Argentina